La alimentación desempeña un papel clave en nuestra salud y bienestar. Varios estudios científicos recientes lo han vuelto a confirmar: una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas vegetales y grasas insaturadas puede reducir el riesgo de enfermedad. La alimentación es, por tanto, un elemento clave en la prevención y el manejo de muchas enfermedades. Pero ¿qué ocurre con las personas que ya están enfermas? Evidentemente, la alimentación desempeña un papel aún más importante para las personas con amiloidosis. Amiloidosis y alimentación: descubra nuestros últimos consejos en este artículo.
Los trastornos digestivos en las personas con amiloidosis
Los trastornos digestivos pueden ser frecuentes en las personas con amiloidosis. Se deben a la acumulación anormal de proteínas en su tubo digestivo y a varios factores, entre ellos la inflamación del tubo digestivo, una alteración de la motilidad intestinal o una malabsorción de nutrientes. Los síntomas descritos con más frecuencia son dolor abdominal, náuseas, vómitos, estreñimiento o diarrea. Estos síntomas pueden ser muy incapacitantes y a veces impiden a los pacientes salir de casa.
Consultar a un médico y a un dietista para obtener consejos y un tratamiento adecuado puede, por supuesto, ayudar a controlar los síntomas digestivos asociados a la amiloidosis. Sin embargo, los medicamentos que recetan estos profesionales no ofrecen una solución real a estos problemas: solo alivian a los pacientes. Además de estos tratamientos, proponemos consejos para reducir los trastornos digestivos en las personas afectadas.
Nuestros consejos para mejorar su calidad de vida
Es fundamental que las personas con amiloidosis presten especial atención a su alimentación. Esto podría mejorar su calidad de vida y reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con su enfermedad. Estos son algunos consejos nutricionales de Jean-Christophe Fidalgo, presidente de la Amyloidosis Alliance:
- El psyllium rubio: es una fibra vegetal natural que aumenta hasta 40 veces su volumen en contacto con un líquido. Mezclado con agua, forma un gel que ayuda a regular la digestión. Jean-Christophe Fidalgo toma una cucharada sopera al día. Es muy importante tomar cada dosis separada de los medicamentos (de 1 a 2 horas antes o después de tomarlos). Las mejoras digestivas deberían notarse al cabo de unas semanas.
- El ayuno intermitente: esta práctica tiene dos ventajas: por un lado, deja descansar el sistema digestivo y, por otro, tiene un efecto antiinflamatorio. Existen muchas formas de ayuno intermitente. Jean-Christophe Fidalgo ha optado por la que le parece más sencilla: un ayuno diario de 14 horas. Es importante hidratarse bien durante los periodos de ayuno y evitar las bebidas azucaradas. Al cabo de unos días, se sentirá cómodo con su sistema digestivo.
- La crononutrición: su principio básico es comer de todo, pero no en cualquier momento. Se trata de agrupar los alimentos según su velocidad de digestión: comer los alimentos más difíciles de digerir (proteínas grasas y azúcares lentos) al principio del día. Evite beber durante las comidas para no diluir los jugos digestivos y no ralentizar la digestión.
- La microbiota: corresponde a los microorganismos (bacterias y hongos) que colonizan nuestros intestinos. Cada vez más estudios muestran una relación entre la microbiota y distintas enfermedades. Es importante enriquecer la microbiota a través de la alimentación: consuma alimentos lactofermentados, yogures, frutas, verduras y legumbres ricas en fibra, ajo y cebolla. También puede hacer una cura de probióticos dos veces al año, preferentemente en otoño y en primavera, para ayudar a su sistema inmunitario.
Para saber más sobre la amiloidosis y la alimentación:
