Otros tipos
Amiloidosis hereditarias raras
Más allá de la transtiretina, un pequeño número de otras proteínas hereditarias pueden plegarse de forma anómala y formar amiloide. Estas formas son extremadamente raras, no tienen ningún rasgo clínico propio y los riñones son los más afectados. Identificar con exactitud la proteína no es un detalle teórico: es lo que determina el tratamiento.
01
¿De qué se trata?
Idea clave
Estas formas no pueden reconocerse en la exploración clínica. No tienen ningún rasgo clínico propio. Solo la identificación de la proteína indica al médico qué hacer.
Más allá de la transtiretina
Junto a las amiloidosis por transtiretina, otras varias formas hereditarias se deben a mutaciones de proteínas completamente distintas. Cada mutación altera el código genético de modo que una proteína se pliega mal, y la proteína mal plegada se deposita en forma de amiloide.
La transtiretina sigue siendo, con mucho, la más frecuente de las formas hereditarias. Las demás formas descritas en esta página son extremadamente raras.
Ningún rasgo propio
No presentan ningún signo clínico distintivo. Nada en los síntomas orienta hacia una proteína más que hacia otra: por eso pasan tan fácilmente desapercibidas, y por eso el laboratorio tiene la última palabra.
Los riñones son el principal órgano diana. Qué otros órganos se ven afectados depende por completo de la proteína que ha mutado.
02
Las proteínas implicadas
Todas se transmiten de forma autosómica dominante. Cada una tiene su propio tropismo y, sobre todo, su propio tratamiento.
AFib
Mutación de la cadena alfa del fibrinógeno. Una enfermedad exclusivamente renal, y una de las formas hereditarias más frecuentes en Europa occidental. La proteína la produce el hígado, lo que abre una vía terapéutica que las demás formas no tienen.
AApoAI
Mutación de la apolipoproteína A-I. Afecta a los riñones, al hígado y a los nervios periféricos. Pueden estar implicados varios miembros de la familia de las apolipoproteínas: A-I, A-II, A-IV, C-II y C-III.
ALys
Mutación de la lisozima. Afectación renal en primer plano, con depósitos también en el hígado. La proteína la producen varios tejidos, no solo el hígado, lo que lo cambia todo en cuanto a su tratamiento.
AGel
Mutación de la gelsolina. Provoca sobre todo neuropatía craneal y distrofia corneal reticular. Más frecuente en Finlandia.
03
Síntomas
Durante mucho tiempo no se nota nada, mientras los depósitos se acumulan en silencio. Los síntomas, cuando aparecen, son los de un riñón que lleva años fallando.
Los riñones
El principal órgano diana
La fase inicial es silenciosa: el amiloide se instala en el riñón sin dar señales. Después aparecen la hinchazón de los tobillos, la tensión arterial alta, el cansancio, la palidez y la falta de aire, los síntomas generales de una insuficiencia renal avanzada.
Otros órganos
Depende de la proteína
Más allá de los riñones, el cuadro cambia de una mutación a otra: el hígado, los nervios periféricos, la córnea. Dos personas con los mismos síntomas pueden tener dos enfermedades diferentes.
Lo que muestran las pruebas
Antes de los síntomas
La presencia de proteínas en la orina, la proteinuria, suele ser la primera anomalía detectada. Una creatinina en aumento en la sangre indica que el riñón ya no filtra como debería.

Cuándo consultar
Ninguno de estos signos es propio de la amiloidosis. Lo que debe hacer plantear la pregunta es su combinación con antecedentes familiares de la enfermedad.
- Hinchazón de los tobillos
- Tensión arterial alta
- Cansancio y palidez
- Falta de aire
- Proteínas en la orina
- Una creatinina en aumento en los análisis de sangre
- Amiloidosis en un progenitor, un hermano, una hermana o un hijo
Durante mucho tiempo no se nota nada. Los depósitos se acumulan en el riñón en silencio, y la primera señal suele ser un resultado de laboratorio.
04
Cómo se diagnostican
Como nada en el cuadro clínico distingue una de estas formas de otra, todo el diagnóstico se basa en el laboratorio y, en última instancia, en un gen.
01
Antecedentes familiares
Amiloidosis en los padres, los hermanos o los hijos. Varios miembros afectados orientan hacia una forma genética, aunque un caso único y aislado sigue siendo perfectamente posible.
02
Encontrar el amiloide
Una biopsia de una zona accesible: las glándulas salivales, el tubo digestivo. Con mayor frecuencia es una biopsia renal, realizada sin que se sospeche en absoluto una amiloidosis, la que la pone de manifiesto. La tinción con rojo Congo confirma los depósitos.
03
Tipificarla
La inmunohistoquímica, con anticuerpos específicos de cada proteína, permite determinar cuál se ha depositado.
04
La prueba genética
Es el método de referencia. Identifica la proteína y, al identificarla, señala el tratamiento.

05
Tratamiento
Por eso un diagnóstico preciso es tan importante.
Los síntomas pueden ser idénticos de una forma rara a otra, mientras que los tratamientos son totalmente distintos. Establecer con exactitud de cuál se trata cambia lo que se puede hacer.

Detener la producción en su origen
El tratamiento de fondo consiste en eliminar la producción de la proteína mutada. Solo es posible cuando la proteína la produce el hígado, porque un hígado se puede sustituir.
La cadena alfa del fibrinógeno la produce el hígado, así que un trasplante hepático actúa sobre la causa. La lisozima la producen varios tejidos a la vez, y ningún trasplante puede eliminarlos todos. Misma insuficiencia renal, mismo aspecto al microscopio, conclusiones opuestas.
Trasplante hepático
Posible cuando la proteína mutada la produce el hígado, como ocurre con la cadena alfa del fibrinógeno. No es una opción para la lisozima, que producen varios tejidos.
Diálisis
Cuando los riñones ya no pueden cumplir su función, la diálisis toma el relevo. Mantiene con vida, pero no actúa sobre la causa.
Trasplante renal
A menudo posible, y a menudo decisivo. Pero sustituye el órgano, no el origen: la enfermedad puede reaparecer en el riñón trasplantado.

06
Seguimiento
Vigilar los riñones
El seguimiento se organiza en torno a la función renal. Se mide, y se vuelve a medir, porque es lo que determina cómo evolucionará la enfermedad y cuándo será necesario un trasplante.
Una evolución impredecible
La evolución de estas enfermedades no se puede prever. La función renal puede disminuir lentamente a lo largo de muchos años, o rápidamente. Precisamente esa imprevisibilidad hace que la vigilancia sea continua y no ocasional.
Su rareza es la dificultad. Identificar la proteína es lo que convierte una enfermedad que nadie sabe tratar en una que se puede tratar.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Son hereditarias estas formas?
Sí. Se transmiten de forma autosómica dominante, como la amiloidosis ATTR hereditaria. Basta con una mutación en uno de los progenitores. Dicho esto, un caso aislado en una familia sin antecedentes conocidos es perfectamente posible.
¿Por qué es tan importante la proteína exacta?
Porque los tratamientos no tienen casi nada en común, mientras que los síntomas pueden ser indistinguibles. Un trasplante hepático actúa sobre la causa de la forma por fibrinógeno y no puede hacer nada por la forma por lisozima. Dos pacientes cuyos riñones fallan de la misma manera necesitan dos respuestas diferentes, y solo el laboratorio puede decir cuál.
¿Puedo hacerme la prueba?
Existe una prueba genética y es el método de referencia. En Francia está regulada: solo para adultos, precedida de entrevistas con un psicólogo, con entrega de los resultados al cabo de varias semanas. El cribado suele empezar por los hermanos y los hijos adultos. Las normas varían de un país a otro: su centro le indicará lo que se aplica donde usted vive.
¿Qué órgano se ve afectado?
El riñón, principalmente, en todas estas formas. Más allá de eso, depende de la proteína: el hígado, los nervios periféricos o la córnea también pueden verse afectados. Ninguna combinación de síntomas permite identificar una forma más que otra.
¿Un trasplante renal cura la enfermedad?
No. Sustituye el órgano que ha fallado, no la proteína que lo ha destruido, y la enfermedad puede reaparecer en el riñón trasplantado. Cuando la proteína mutada la produce el hígado, un trasplante hepático sí actúa sobre la causa: una razón más por la que merece la pena esperar el diagnóstico exacto.
Esta página es información general destinada a pacientes, familias y profesionales sanitarios. No sustituye el consejo médico. Los itinerarios de prueba genética, los criterios de acceso al trasplante y el acceso a tratamientos especializados varían de un país a otro. Hable siempre de su situación con su propio equipo especializado.